Måstad: un pueblo abandonado.

Situado en una bahía sin posibilidad de acceso por carretera (sólo se puede acceder por barca o por un camino de varios kilómetros entre los acantilados), la pequeña población de Måstad llegó a contar con 150 habitantes a principio de siglo. Con una escuela pero sin electricidad, esta aislada comunidad vivía de las ovejas, la pesca del bacalao y la caza del frailecillo, así como de la recolección de huevos de aves marinas de los acantilados que la rodean.

La principal causa de su abandono fue la falta de un puerto propiamente dicho. Las barcas tenían que ser izadas fuera del agua a través de las rocas de la costa. Cuando aparecieron los barcos a motor a partir del año 1910, esta operación ya no fue posible. Poco a poco los hombres de Måstad empezaron a pescar en otros lugares de la isla de Værøy, con mejores condiciones para los barcos. Tras unos años, las familias los siguieron. En menos de 50 años, quedó despoblado. Finalmente, la última persona abandonó el pueblo en 1974. Hoy solo quedan cuatro o cinco casas en pie.

Como curiosidad, los 600 ejemplares que quedan de una de las razas de perros noruegos, el "perro de frailecillo" tienen su origen en Måstad. Sus habitantes dependían de este pequeño y vivo animal para cazar los frailecillos que anidaban en los riscos que rodean al pueblo.


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